jueves, 20 de enero de 2011

Modernadas (Parte I de quién sabe cuántas...)

Si ya sabía yo que mi constancia se ponía en entredicho... La última entrada es del 6 de Enero, y la verdad es que no he encontrado nada interesante para hablar. Pero hoy ya he encontrado algo.

Resulta que una de mis revistas de música favoritas, como es MondoSonoro, que yo seguía hasta ahora en su versión digital, ha empezado a publicar en Canarias. Eso ha provocado que mi vena más moderna, hipster (para algunos) y/o asquerosa (para otros) haya florecido desde lo más profundo de mi ser, que bastante estaba ya contaminado con basura mainstream. Entonces, he pensado en colgar un top10 personal de entre la lista de los 40 mejores discos que publicó en su número de Enero. Ahí va.

10. Supersubmarina - Electroviral


Según ellos, y yo mismo lo subrayo, los herederos morales de la dinámica rítmica de Bloc Party, la fiereza de Muse, y la melancolía de Vetusta Morla. Yo he escogido para colgaros una de mis favoritas del disco, XXI.

9. Lori Meyers - Cuando El Destino Nos Alcance



Los Lori Meyers de siempre, con algún sonido nuevo. Nada arriesgado, nada innovador, pero suena igual de bueno. Lo que suena se llama Rumba En Atmósfera Cero.

8. John Grant - Queen Of Denmark


La voz de The Czars se lanza en solitario con este disco de la realeza. Cito textualmente la descripción de MondoSonoro, que me encantó: "Un trabajo bellísimo realizado sin ningún miedo a sonar bien y cantado como lo cantaría un ángel drogado." El corte que he decidido colgar se llama Jesus Hates Faggots.

7. The Drums - The Drums


Pop tontón sin más complicaciones que te alegra cualquier mañana de lunes. Esa es la filosofía de The Drums y la clave de su éxito: no tener pretensiones. La canción que os he puesto es la ya tan famosa Let's Go Surfing, gracias a la publicidad.

6. Triángulo De Amor Bizarro - Año Santo


Volvieron en 2010, y nos dejaron lo mejor. Espíritu punk, guitarras hirientes directas al cerebro y voz de la hermana pequeña de La Tribu de Los Brady. Señores, Triángulo De Amor Bizarro ha vuelto. La canción se llama De La Monarquía A La Criptocracia. Atentos al vídeo. No tiene desperdicio.

5. Arcade Fire - The Suburbs


Cuando pienso en Canadá, pienso en frío, pesca, ríos y gente hospitalaria. Precisamente eso mismo es lo que me transmite Arcade Fire, dignos hijos de su tierra. Música amable, fresca, que sabe pura como el agua de río. El corte que os dejo es el que da nombre al disco. Una belleza de vídeo, también.

4. LCD Soundsystem - This Is Happening


Murphy es como un anorak: nunca pasa de moda, y siempre es bueno tener uno en el armario para cuando aprieta el frío. Nunca defrauda, y siempre será un clásico. Temas descarados que suenan a repetido, pero que no te cansan. Una muestra de ello es Drunk Girls.

3. Standstill - Adelante Bonaparte


No los reconocía. No podía creer que fueran ellos. Lo han vuelto a lograr, después de Vivalaguerra. Han creado de nuevo una obra maestra, pero a diferencia de su último hijo, este ha salido más luminoso, más positivo. Más feliz. Una de las referencias del pop indie en nuestro país sin duda se llama Standstill. Os dejo la primera parte, de tres, de los cortes que dan nombre al disco.

2. Los Planetas - Ópera Egipcia


Pese a que este disco ha defraudado a muchos fans, yo he quedado encantadísimo. Este disco suena a situaciones del día a día, a lo que sonaría en las escenas más importantes de tu vida. Los Planetas ya pusieron banda sonora a muchos momentos en mi existencia en el pasado, y tengo la impresión de que esta Ópera Egipcia volverá a servir de telón de fondo para muchos otros. La canción se llama No Sé Cómo Te Atreves.

1. El Guincho - Pop Negro


Debo confesar que no, yo no seguía a El Guincho. Sabía quién era, y lo cierto es que Alegranza, el único disco suyo que escuché, me dio dolor de cabeza. No lo soportaba. Sin embargo, me trago mis palabras. Con este último disco, el pajarraco de Las Palmas me ha cerrado la boca. Para mí, sin duda el mejor disco de 2010, por sonidos originales, por ambiente, por arte. Se lo merece. Os dejo con Bombay y el amplio mundo interior del señor Pablo Díaz-Reixa. Si sobrevivís en el viaje, ya me lo agradeceréis...

viernes, 7 de enero de 2011

Sumisión En Silencio Y Obediencia

Así reza el subtítulo de un blog que me he encontrado por casualidad, buscando cómics de Gengoroh Tagame, que se llama Diario de un Esclavo. Según comenta el propio autor en él, es de Las Palmas de Gran Canaria, y tiene ese espacio hace ya varios años, donde cuenta sus experiencias vitales. Hasta ahí todo normal, ¿verdad? Bien, pues metámonos en materia.

Con curiosear un poco por el blog, por si no nos habíamos percatado ya en su título, nos damos cuenta de que es un blog de temática BDSM. Concretamente, nos cuenta sus vivencias día a día como esclavo de un amo que idolatra. Todo esto no me hubiera sorprendido (al fin y al cabo así funciona el sadomasoquismo) de no ser por la prosa de nuestro protagonista. Os emplazo a que leáis dos de las entradas que más me han sorprendido en el blog, y entonces comentaré mi opinión al respecto. Podéis encontrarlas aquí y aquí.

Bien. Pese a que en todo el blog hay entradas mucho más tórridas, con imágenes bastante explícitas (que Dios me libre si me molestan, dicho sea de paso) he elegido estas dos porque creo que retratan a la perfección el perfil de un esclavo común de BDSM. Juro que la primera vez que las leí se me heló la sangre. Si ya de por sí me parece bastante denigrante que alguien se llame a sí mismo "perro", más me sorprenden afirmaciones como "cada día doy más gracias por servirle, cada día me siento más dependiente de EL. cada día este perro se siente más afortunado."

Sin embargo, hay una en la que voy a centrar toda mi atención, y es la siguiente:

"mi AMO quiere que EL sea mi único dueño, que dependa exclusivamente de EL. todo lo demás es superfluo y debe desaparecer ¿será este giro de recon una señal de algo que comienza y que me lleva inexorablemente a un desierto vital, donde el agua, la comida, incluso el aire, venga de mi AMO?"

Pese a que la leo una y otra vez, no logro quitarme la sensación de profunda preocupación que me invade. Pensar que una persona centra su existencia en otra, me hace pensar en Hitler, o algún rey absolutista del medievo. Me parece absurdamente triste que alguien se plantee, e incluso desee, que todos sus recursos vitales vengan de mano de la otra, que quede reducido a una simple mascota, sin consciencia, sin voluntad propia.

Por si fuera poco, también remarca varias veces a lo largo de los cinco años de blog, que su amo, ese hombre que si conociera, desde todos mis respetos, abofetearía por cretino, le controla TODAS y CADA UNA de las entradas de su blog, y que no puede postear nada sin su consentimiento. Ya no creo que esto trate de dependencia, como podría tenerla un bebé con su madre. Esto es más tórrido y oscuro que eso. Se trata de esclavitud, de enajenación prolongada a lo largo del tiempo, y lo que es peor, de divinización de un ser humano, como tú o yo. Con lo cual, yo me pregunto...

¿Qué precio se tiene que pagar por el morbo? ¿Es lícito despojar a una persona de su personalidad y anularla por completo, sólo por sentirse superior y sexualmente satisfecho? ¿No está yendo esto acaso contra uno de los máximos derechos humanos como es el libre albedrío? ¿Qué diferencia hay entre este hombre y uno de esos pobres negros de las plantaciones de caña de azúcar que retrataba Isabel Allende en La Isla Bajo El Mar? ¿Podría considerarse que una persona de esta características sufre algún tipo de patología mental? ¿Sería alguien capaz de dar su vida entera por un ídolo malsano y enfermizo como este amo?

Yo sólo lanzo las preguntas al aire, porque no sé qué temo más: no tener respuestas, o quererlas conocer.

Nuevo Año, Nuevos Propósitos

Hacía mucho tiempo que no me reencontraba yo con la escritura. Sin embargo, siempre he pensado que necesitaba tener un sitio donde explayarme más allá de lo que me permite un Fotolog, sin necesidad de poner fotos, a veces. Así que así nace Tribulaciones De Una Mente Desocupada, un blog sin más, donde opinaré de lo que me apetezca.

Una proposición de esas de nuevo año. A ver cuánto me dura...