
Aquí yazco encerrado, enterrado, alimentándome de mis pensamientos, canibalizando mis propios sentimientos, como un feedback letal que me consume.
Vomito palabras en la oscuridad sobre un cuaderno, con un lápiz desgastado, viejo y que amenaza con romperse aún más. Las letras huelen a moho, húmedas, ya usadas, regurgitadas, rumiadas y ensalivadas hasta el colapso. Pierden sabor, son incoloras, insensitivas, insensibles, impermeables, impolutas. Sin capacidad de tocar un corazón muerto y oblongo hasta ser pisado por las fuertes botas de la indiferencia.
Los primeros años pasaron como el soplido de un niño a un molinillo de papel, y se fueron vaciando. Poco a poco. Han sido ya veintidós, casi veintitrés. Y aquí sigo, clavado a estas paredes de piedra lisa y fría, encadenado a frases forjadas con dolor, fuego y hiel, esperando a alguien que abra la puerta de acero, de doble hoja, y me rescate de mi refugio nuclear.
La cordura se va escapando a notas acompasadas del réquiem de mi sufrimiento, como el chirrido de un violín mal afinado que gime a la luna. Necesito un ancla, una constante, alguien que me recuerde quién soy, por qué y cómo he llegado hasta aquí. Un mosquetón caluroso y afable que me ate el arnés de la voluntad, para soportar la rutina opresora que borra cada átomo de pasión que queda en mi interior, hoy correosa, oxidada y ferrugienta.
Liberarme. Desnudar mi alma y quedarme en cueros. Mostrar todo sin reservas. Es tan sencillo, pero no puedo solo. No me siento capaz. No es miedo, es cansancio. Estoy agotado, y sólo quiero dormir, hasta que alguien venga para romper la maldición con un beso.
¿Queda alguien ahí fuera?
2 comentarios:
Quedan muchas más almas errabundas intentando hallar un atisbo de luz entre el humo y las cenizas del desamparo, la impotencia y la locura. Seguir caminando, aunque sea arrastrando los pies encadenados, es lo único que nos queda. Pero puedo decirte una cosa: siempre llega alguien de algún modo, a sí que no desistas.
Me encanta que seas mi única follower. Me siento muy halagado :).
Gracias por tus preciosas palabras, pequeña. Love you.
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